martes, 17 de octubre de 2017

Arroyos

I.

Como de los árboles que se sembraron hace tantas vidas
Bebo del agua en la que se empaparon una tarde mis abuelos, en el nacimiento de su rancho, para ahogar el calor y emborracharse de caricias
Como pedazos de cartón y orino un líquido amarillo
Que no parece ser orines
Y los pedazos de cartón a pesar de saber a gloria
Dejan a su paso residuos en mis venas, en mis brazos
Como porquería y mi mierda por fortuna no fertilizará los campos
Y mis hijos no tendrán la dicha de nadar en nacimientos
Y mi apellido quedará como un recuerdo de aguas turbias
De una extensión del drenaje
Qué desgraciada humanidad que come animales tiernos
Y defiende embriones humanos


viernes, 22 de septiembre de 2017

Era poesía
De la que se vomita de tan dulce
O se traga en seco de tan amarga

Yo nunca quise ser poeta
Nunca quise escribirle más que un par de besos
Las poesía, verás, también mata

Y hoy que agonizo
Niego cada una de mis palabras
No hay follaje en su mirada

Hay vacíos que no se alcanzan a llenar
Y es que el amor nunca es suficiente
Y las palabras se quedan cortas

Él era poesía
Lo juraría por mi agonizante alma
Pero esa también se la quedó

Como mis palabras
Como mis besos
Como mis versos

Y me he quedado con mis lágrimas
Esparcidas por esta cobija fría
Como trofeos

Por que soy yo
Y hoy no me siento pequeña
Y no volveré a sentirme pequeña

jueves, 21 de septiembre de 2017

Eran rojas

Dar tres pasos hacia el vacio
Dar dos pasos hacia atrás
Parece que has calculado mal
Que los pasos debían ser más cortos
O haberse pensado con menos fe
Con menos ganas
Dar menos o más
Siempre ha sido algo que no se ha sabido calcular
No precisamente
No siempre

He caído de tres o cuatro cielos
Me he raspado las rodillas contra cuantas piedras me impidieron llegar directo hasta el infierno
Un camino minado por dos o tres vidas tranquilas
Sin jaloneos
Sin un sube y baja

Puesto en perspectiva
Los cielos no prometen más que una magnifica caída
De regreso al mundo que no promete más que enseñzas
Que no se vanagloria con ser hijo de deidades
Ni se empecina en correr a todo aquel que intente alumbrar los caminos
Que los camine de puntitas
Que los abraze como si fueran el mundo mismo

Puesto en perspectiva
Me he desperdiciado una eternidad en tres o cuatro cielos
Por apostarles más que a las dos o tres vidas tranquilas
Por empeñarme en construir sobre bases que se creen más que bases
Que se creen que la vida y los caminos son sencillitos
Como los lazos que he atado a mi cintura
Que no he podido entregarte
Que hoy me alegro no haber podido

He caído como aquella vez que caí y me sangré la nariz en segundo grado
Cuando creí que subirme a aquel nuevo pasamanos de color brillante era igual de sencillo que subirme al de madera
Que ya me había astillado antes
Y este, era de color brillante, hecho en acero
Libre de astillas
Y su textura se sentía tan suave y tan perfecta al tacto
Me enfoqué tanto en su color, en su textura, que no puse cuidado al hecho de que tenía el doble de altura
No hubo riesgos calculados hasta que mis manos sudadas se resbalaban apenas en la tercera o cuarta barra
Y entonces el piso se veía tan lejos
Estupefacta, no supe como cubrirme de la caída
No pude siquiera meter las manos
Estas seguían saboreando la suavidad de las barras brillantes
Aunque hayan tocado apenas tres o cuatro
Bastaban para no poner tanto cuidado a la caida
Y pienso ahora que en aquel momento
Nunca pensé realmente en la caída
No pasó siquiera por mi mente
Hasta que la sangre inundo mi olfato
Y ahora el olor a sangre ya no está
Lo caliente de ella tampoco inunda mi rostro
Y el dolor de la caída parece insignificante
Salvo para recordar las hermosas barras
Brillantes y sin astillas.

lunes, 14 de agosto de 2017

Valles

Es su sonrisa
Su sonrisa pronostica el tiempo
Mide en eternidades la felicidad
En milésimas la melancolía

Es su sonrisa
La que alumbra los paisajes que registran sus ojos
Y yo, maravillado espectador
Corro por los valles de la carne de sus labios
Las montañas de las línes en su frente
Y me acuesto ante el atardecer de su mirada
Exhausta

Es su sonrisa el recorrido más arduo
El más satisfactorio
Que te deja con un no se qué en el no se cómo se llama
Su sonrisa en linea quebrada
Cual valles
Cual mares
Es su sonrisa.

lunes, 7 de agosto de 2017

A veces

He escrito las mejores letras a tu lado
Los mejores escenarios, las mejores risas
He escrito todo lo que viene a mi cabeza
Porque sé que en ti encuentro respuestas calladas
Miradas profundas

Encuentro pedazos tuyos que vas dejando por los rincones
Pedazos tuyos que hacen falta reescribir
Pedazos míos que quedan por entender

Encuentro tu risa perdida
Entre los escritos que has ido dejandole a cada uno de aquellos quienes han hecho de ti un hombre fuerte
Todos quienes han escapado de tus manos o a quienes has dejado libres

Encuentro tus lágrimas entre calendarios desvencijados
Que te enseñaron que el tiempo es tanto enemigo como aliado
Encuentro tu falta de paciencia
Tus ganas de huir
Tus uñas llenas de polvo de lo que antes eras y que no quieres dejar ir

Reinventarte
Fue una sentencia clara
Sentencia que ambos tomamos de la mano
Con la cual decidimos unirnos
Reinventarte, reinventarme es lo que ahora he entendido
Tú decías que a diario
Yo digo que tienes razón
Que se reinventa a diario

Para no pudrirse desde las raízes
Habrá que comer nuestros propios frutos para dar nuevos
Para seguir dando vida

Encuentro tus ojos amarrados ante la desidia
Mis manos implorando que las tomes y no te quedes a caminar eternamente los mismos caminos
Hay tantos mundos
Hay tanto espacio
Entre tanto, prefiero explorarlo contigo
Encontrarte cada día
A veces hecho un hombre
A veces mi compañero
A veces tormenta
A veces mi guia.

martes, 1 de agosto de 2017

Madre

Mujer es la tierra
La luna
Y en plural, las estrellas
Mujer es mi estirpe
Mi apellido
Mujer es mi alma
Mujer es mi amor

Mujer es la razón por la cual mis rodillas se doblan, pero no se han podido quebrar
Por la cual camino y por la cual he podido reconocerme como tal
Como mujer
Como tierra
Como luna
Como estrellas
Como creadora y heredera de mi estirpe
Como en amor, como en alma

Mujer es mi apellido
Y mi apellido es la palabra que más me gusta para decirme mujer
Porque mujer es la tierra
La luna

Mujer es la flor
La flor a la que mi abuelo nombró hace poco menos de cincuenta veranos
Mujer es mi madre
La primera impresión de la vida
La segunda impresión que volvió a contar como la primera
Que contó para declarame mujer
Porque la mujer se hace mujer en un pestañeo
Como la tierra
Como la luna

Mujer es mi apellido
Y mi apellido es el eco del de mi madre.

sábado, 22 de julio de 2017

No, no es mujer.

¿Será que el hombre que gobierna la tierra lo hace de buena fe?
¿Que se acueste entre lo vulgar de la existencia para poder darle significado a esta y compartir aquel significado con los demás? Mediante chácharas y reliquias.
O quizá es que el hombre necesita de sus reliquias, que las reliquias son atestiguamiento de la humanidad misma y por ello deben ser resguardadas, estudiadas, veneradas como se venera a cualquier historia de los dioses creadores. La humanidad siempre ha existido, ¿no es así? Quien habría tocado la tierra sino el hombre? ¿Quien habría edificado las ruinas que ahora sirven para redimir los esfuerzos vanos de las civilizaciones, por preevalecer? Esfuerzos vanos, edificaciones vulgares. El hombre que gobierna la tierra es el mismo que se manifiesta en todo ser humano. El hombre que busca respuestas, que necesita de un pedazito de certeza para no caer hacia el precipicio de la incertidumbre. La incertidumbre es un gran precipicio. Dentro del cual caes cada vez más hondo.
Y si bien es cierto que el hombre es el animal que mejor se adapta a sus condicionantes, es el hombre quien construye para no tener que hacerlo. 
Y bien, ¿qué hay de aquel hombre? Acobardado bajo preceptos añejos que son tan frágiles como los petalos de una rosa envejeciendo en un jarrón. *Olor a rosas viejas* Y quizá aún más fuertes que la voluntad del hombre, pues sin ellos, aquella voluntad inequiparable, se reduce a un vacío inconexo. Aquel hombre se encuentra tan sometido a sus miedos que los llena con espejismos de realidades menos dolosas. De sentimientos menos ardientes. De miradas menos desafiantes. Así pues, los ojos, desde la distancia del pasado, son el lugar perfecto para narrar la tragedia de la humanidad. Para narrarla desde el nicho en el cual el hombre se creia invencible, para mostrar aquella inmortalidad en la trascendencia de su estirpe. Lo que hemos sido, y no lo que fuimos. Discurso hilarante para atestiguar la preevalencia humana, que necesita cazarse entre sí para darle sentido a su consternante existencia. Y necesita de significaciones para hacerla un tanto menos consternante. ¿Quien entonces impone aquellas significaciones? ¿Quien nos las ha presentado como fuente de vida; como orden? Un hombre arrogante. Que ha visto las tinieblas y no ha querido que todos los demás caigan a ellas. Ha construido leyes arrogantemente, ha entregado fórmulas para erradicar dudas que no tengan su debida respuesta. Ha dado orden. 
¿Quien entonces es aquel hombre?